Después de conocer África he comprendido mejor aún nuestra condición de eslabones en una cadena infinita. Nosotros estamos exactamente entre el animal y el hombre. El hombre, ese ser inteligente, equilibrado, caritativo, magnánimo, que no ha llegado aún a la Tierra; el animal ya se está terminando.
En medio estamos nosotros, que añoramos la serenidad infinita del animal y no comprendemos la grandiosidad fría del hombre futuro.
Una posición verdaderamente incómoda.
Félix Rodríguez De La Fuente.
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